Timișoara, 18 de febrero de 2026 – El Hospital “Victor Babeș” de Timișoara ha registrado un aumento en el número de casos de hepatitis A. Desde principios de 2026, 19 pacientes han sido ingresados en el departamento de enfermedades infecciosas del centro hospitalario.
Los pacientes, provenientes de diversas localidades del distrito, incluyen también a algunos adultos. Según la Dra. Voichița Lăzureanu, jefa del departamento de enfermedades infecciosas II del Hospital “Dr. Victor Babeș”, “Estamos ante un período corto de unas pocas semanas y un número relativamente alto de casos. Habitualmente, la hepatitis A se presenta en brotes comunitarios, en grupos o entre personas del mismo entorno. Sin embargo, en esta ocasión, la transmisión parece estar ocurriendo principalmente dentro de las familias. Esta es una señal de alarma, ya que ya no podemos hablar solo de una transmisión puntual en la comunidad, sino de un aumento en la propagación del virus en la población general, lo que indica una transmisión más amplia y un riesgo real de nuevos casos en un futuro próximo”.
La hepatitis A, a menudo denominada la “enfermedad de las manos sucias”, es una infección viral del hígado altamente contagiosa que se propaga fácilmente cuando no se cumplen las medidas básicas de higiene. La falta de higiene, el consumo de alimentos o líquidos contaminados y la transmisión directa de persona a persona son las principales causas de esta enfermedad. El virus también puede persistir en superficies u objetos que hayan sido tocados por una persona infectada.
La hepatitis A puede manifestarse de diversas formas, desde leves hasta moderadas o graves, requiriendo en estos últimos casos supervisión y tratamiento hospitalario. Los síntomas pueden incluir ictericia (coloración amarillenta de los ojos y la piel), fatiga intensa, náuseas, vómitos, fiebre moderada, problemas digestivos y orina oscura. Generalmente, los adultos experimentan síntomas más intensos que los niños, en quienes la enfermedad puede incluso ser asintomática o presentar síntomas leves.
“Afortunadamente, los pacientes que estamos tratando en el hospital no están desarrollando formas graves de la enfermedad. La evolución es favorable, aunque los síntomas persistirán durante algunas semanas. Los pacientes reciben tratamiento sintomático y son cuidadosamente monitorizados. Es importante destacar que la hepatitis A es una enfermedad prevenible. La prevención incluye la vacunación contra el virus de la hepatitis A, así como una higiene rigurosa”, concluye la Dra. Lăzureanu. La vacuna contra la hepatitis A no es gratuita ni está incluida en el calendario de vacunación nacional.
