Durante la década de 1930, España fue escenario de un conflicto bélico interno, la Guerra Civil Española, que provocó enfrentamientos violentos y tuvo un profundo impacto en la población. Este período histórico, marcado por la división y la lucha, separó a dos jóvenes hombres, cuyas vidas fueron alteradas por las circunstancias de la guerra.
Los enfrentamientos sangrientos que caracterizaron la Guerra Civil Española generaron un contexto de inestabilidad y sufrimiento para la población civil y los combatientes. La separación de estos dos jóvenes es un reflejo de las consecuencias humanas de este conflicto.
