El virus Nipah (VNi) continúa siendo uno de los patógenos emergentes más preocupantes debido a sus repetidos brotes, alta mortalidad y la ausencia de vacunas o tratamientos aprobados. Su reaparición constante demuestra que los factores ecológicos que facilitan estos brotes, incluyendo aquellos relacionados con los murciélagos como reservorios, siguen presentes. Estos patrones resaltan la necesidad continua de un enfoque integral “Una Salud” que conecte la salud humana, animal y ambiental.
Una revisión reciente se ha centrado en cuatro objetivos principales: (1) resumir el conocimiento actual sobre la biología y patogénesis del VNi, (2) describir las tendencias epidemiológicas que dan forma a la evolución de los brotes, (3) evaluar los avances recientes en el diagnóstico y (4) destacar las estrategias emergentes para la prevención y el control.
El análisis revela que la capacidad del VNi para infectar tanto el sistema respiratorio como el nervioso, combinada con mecanismos de evasión inmunitaria robustos, contribuye al rápido deterioro de muchos pacientes. La evidencia epidemiológica de Asia del Sur y el Sudeste asiático vincula consistentemente los brotes a reservorios de murciélagos, huéspedes intermediarios ocasionales y una transmisión de persona a persona cada vez más reconocida. En cuanto al diagnóstico, las mejoras en las pruebas moleculares rápidas, las herramientas de atención en el punto de atención y las plataformas serológicas han ampliado la capacidad de detectar casos rápidamente en el campo. También se están logrando avances prometedores en los sistemas de vigilancia, la evaluación del riesgo ecológico y el desarrollo de agentes antivirales y candidatos a vacunas.
