Según un experto económico, la refinanciación de deudas puede ser una estrategia efectiva para mejorar la calificación crediticia.
La consolidación de préstamos, al reducir el número de deudas existentes y obtener tasas de interés más bajas, tiene un impacto positivo en el historial crediticio. Además, una disminución en la tasa de interés gracias a la refinanciación reduce la carga financiera por intereses, lo que también se refleja favorablemente en la solvencia.
En general, se observa una tendencia al alza en la calificación crediticia a partir de los 3 a 6 meses posteriores a la refinanciación, siempre y cuando se mantenga un historial de pagos impecable.
