Silicon Valley está desarrollando una red eléctrica paralela para los centros de datos en todo Estados Unidos, según reporta The Washington Post.
El auge de la inteligencia artificial (IA) está generando una creciente demanda de energía, lo que ha llevado a algunas empresas a buscar soluciones independientes para garantizar el suministro a sus centros de datos. Esta tendencia plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y el impacto en las redes eléctricas tradicionales.
Por otro lado, Mother Jones señala que algunas empresas de servicios públicos podrían estar sobreestimando el impacto del auge de la IA, lo que podría resultar en gastos innecesarios para el público. La precisión de estas proyecciones es crucial para una planificación energética eficiente y evitar inversiones excesivas.
El Financial Times informa que la demanda de electricidad impulsada por la IA está contribuyendo a la inflación, limitando el gasto del consumidor y ralentizando el crecimiento económico. Este efecto secundario de la IA podría tener implicaciones significativas para la estabilidad económica global.
Axios revela que un intermediario energético poco conocido, clave en el auge de la IA, está atrayendo interés para una posible adquisición. Esta operación podría consolidar aún más el poder de este actor en el mercado energético relacionado con la IA.
Finalmente, POLITICO Pro indica que el organismo de control de la fiabilidad de la red eléctrica de EE. UU. recomendará regulaciones para los centros de datos. Estas regulaciones buscan garantizar la estabilidad de la red eléctrica frente a la creciente demanda de energía de los centros de datos.
