Las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia en Ginebra, Suiza, concluyeron tras apenas dos horas de diálogo, contrastando con las seis horas que duraron las conversaciones del día anterior. Tanto el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, como el principal negociador ruso, el exministro de Cultura Vladímir Medinski, calificaron las negociaciones de “difíciles”.
A pesar del silencio reinante sobre los detalles de las discusiones –una práctica habitual en este tipo de encuentros diplomáticos–, Zelenski fue el único en romperlo, sugiriendo que Rusia podría estar buscando deliberadamente retrasar el progreso hacia un acuerdo para poner fin a la guerra. Estas negociaciones, mediadas por Estados Unidos, se producen en un contexto en el que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha insistido en que el éxito de las conversaciones depende de Ucrania y de Zelenski.
“Podemos observar cierto progreso, pero por el momento las posiciones siguen distanciadas debido a la dificultad de las negociaciones”, declaró Zelenski al término de las conversaciones.
Rustem Umerov, jefe de la delegación negociadora de Kiev, describió el segundo día de negociaciones como “intenso y sustancial”, señalando que ambas partes trabajan para alcanzar acuerdos que puedan ser presentados a sus respectivos presidentes. Umerov había indicado el martes que el primer día se centró en “cuestiones prácticas y la mecánica de posibles decisiones”, sin ofrecer detalles adicionales. Sin embargo, fuentes de agencias de noticias rusas informaron que las negociaciones del martes fueron “muy tensas” y se desarrollaron en diversos formatos bilaterales y trilaterales durante seis horas.
Por su parte, Vladímir Medinski –sobre quien el lado ucraniano manifiesta serias reservas– anunció que se llevarán a cabo nuevas rondas de negociaciones en breve, sin especificar una fecha o lugar.
Paralelamente, las autoridades ucranianas han instado a una mayor participación de los aliados europeos de Kiev en el proceso de paz. Las principales naciones europeas –incluyendo Francia, Alemania y el Reino Unido– han mostrado un fuerte apoyo a la posición de Kiev y una creciente disposición a participar directamente en las negociaciones. Representantes de Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia estuvieron presentes en Ginebra durante los dos días, aunque no se han hecho públicos detalles sobre su participación directa en las discusiones ni declaraciones al respecto.
