A pesar de las dificultades inherentes a un conflicto bélico, algunas mujeres en Ucrania continúan tomando la decisión de tener hijos. Fayna, embarazada de su primer bebé y separada de su esposo movilizado, expresa su firme convicción: “Ante las pérdidas en nuestro país, deseo que Ucrania crezca, que haya más niños. Si no tenemos hijos, seremos menos”.
Pocas horas después, Anastasia dio a luz a su hija Eva, un momento de profunda emoción en medio de una situación dramática. Con un optimismo cauteloso, Anastasia compartió: “Dicen que cuando nacen más niñas que niños, es señal de paz”. El personal médico que asistió al parto comparte esta esperanza, manifestando: “Por ahora, es así. Esperamos que la paz llegue pronto. Somos optimistas”.
