MADRID, 19 de febrero (EUROPA PRESS) – El diagnóstico precoz y el tratamiento temprano del virus de la hepatitis Delta (VHD) son fundamentales para prevenir el desarrollo de carcinoma hepatocelular (CHC) en los pacientes, según destacaron expertos en un simposio organizado por Gilead durante el 51º Congreso Anual de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH).
La hepatóloga María Buti, del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, explicó que la infección por el VHD, que requiere la presencia del virus de la hepatitis B (VHB) para replicarse, aumenta significativamente el riesgo de CHC y otros problemas hepáticos.
En pacientes coinfectados por VHD y VIH, el riesgo de desarrollar CHC es hasta seis veces mayor en comparación con aquellos infectados únicamente por VHB. Además, el VHD favorece la inflamación y acelera la progresión de la fibrosis hepática, contribuyendo a la cirrosis.
Durante el simposio, en el que también participaron el profesor Pietro Lampertico (Italia) y la especialista Beatriz Mateos (Hospital Universitario Ramón y Cajal), se subrayó la necesidad de seguir avanzando para eliminar las hepatitis virales como problema de salud pública.
La doctora Mateos recordó la importancia de nuevas estrategias diagnósticas, como la detección de elevación de las transaminasas o el uso de estrategias como Prolink, así como la vinculación de los pacientes con hepatitis viral a los servicios de salud. Alertó sobre el elevado número de pacientes sin diagnosticar o en fases avanzadas de la enfermedad, lo que exige reforzar las estrategias de cribado y detección temprana.
Asimismo, señaló que un porcentaje considerable de pacientes con hepatitis B no se encuentran en seguimiento, por lo que es crucial implementar circuitos diagnósticos y de seguimiento más eficientes, con un enfoque multidisciplinar y coordinado.
COLANGITIS BILIAR PRIMARIA
Gilead también organizó un simposio sobre colangitis biliar primaria (CBP), en el que intervinieron los doctores Rosa Morillas, Javier Ampuero, Maria Pilar Ballester Ferré y Montserrat García Retortillo. Los expertos destacaron la necesidad de seguir mejorando la atención a esta enfermedad hepática inmunomediada crónica, que causa inflamación y destrucción de los conductos biliares, alterando el flujo biliar y acumulando ácidos biliares tóxicos que dañan el hígado, pudiendo llevar a cirrosis, descompensación o trasplante.
Los síntomas más comunes de la CBP son el prurito y la fatiga, que pueden ser debilitantes. Actualmente no existe cura, por lo que los tratamientos se centran en frenar la progresión y aliviar los síntomas, como el prurito.
Aunque poco frecuente, la CBP es la enfermedad hepática más común asociada a la colestasis crónica en adultos, afectando principalmente a mujeres, con un diagnóstico que suele ocurrir entre los 30 y los 65 años.
OCTAVAS BECAS GILEAD-AEEH
Durante el Congreso, Gilead entregó las becas de la octava edición de su convocatoria conjunta con la AEEH, destinadas a financiar proyectos de investigación en hepatología. En esta ocasión, se han concedido 14 becas.
Desde su lanzamiento en 2019, las Becas Gilead-AEEH han financiado 90 proyectos en 16 comunidades autónomas, con una inversión de más de 2,2 millones de euros.
Gilead reafirmó su compromiso con la investigación y la mejora del abordaje clínico de las enfermedades hepáticas, desarrollando iniciativas en hepatitis Delta, innovando en hepatitis B y trabajando en proyectos de microeliminación de hepatitis C en España.
Natalia Granados, directora de la unidad de Enfermedades Hepáticas de Gilead España y Portugal, explicó que su estrategia se basa en impulsar soluciones para el diagnóstico temprano y una atención eficaz de patologías con necesidades médicas no cubiertas, colaborando con los agentes del sistema sanitario para lograr un impacto positivo y duradero en la salud de los pacientes.
Rafael Bañares, presidente de la AEEH, destacó el compromiso conjunto de la asociación y Gilead para impulsar el conocimiento y mejorar la salud hepática. Subrayó que iniciativas como las becas aceleran la detección de hepatitis virales, optimizan su cuidado y facilitan el acceso a la curación, objetivos que serían difíciles de alcanzar sin un esfuerzo conjunto.
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