Publicado el 20/02/2026 – 10:51 GMT+1
Varsovia anunció este viernes su salida oficial de la Convención de Ottawa, el tratado internacional que prohíbe el uso de minas terrestres, abriendo la puerta a la minería de sus fronteras orientales con Rusia. Así lo declaró el Primer Ministro polaco, Donald Tusk, quien aseguró que su país estará en condiciones de desplegar campos minados en caso de amenaza en un plazo máximo de 48 horas.
El jueves, Tusk presentó el sistema “Bluszcz” (Hiedra), un innovador sistema de colocación de minas diseñado para ser sigiloso y autónomo, que Polonia planea implementar para reforzar sus capacidades defensivas en su flanco oriental. “Hoy hemos visto una breve demostración de las capacidades del sistema Bluszcz. Estamos finalizando este proyecto de minas dentro del ‘Escudo del Este’, crucial para nuestra seguridad, nuestro territorio y nuestra frontera”, afirmó Tusk.
Polonia se une a Finlandia, Ucrania y a las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, que anunciaron su retirada formal de la convención en agosto del año pasado, argumentando la necesidad de fortalecer sus defensas fronterizas ante la creciente amenaza rusa, exacerbada por la guerra en Ucrania.
La decisión ha generado críticas debido a la preocupación por el resurgimiento del uso de minas terrestres, que históricamente han tenido consecuencias devastadoras para la población civil. Minas antipersona han causado un número significativo de víctimas civiles en países como Camboya, Angola y Bosnia y Herzegovina tras conflictos armados.
La Convención de Ottawa, firmada en 1997 con el objetivo de proteger a los civiles, se centra en la prohibición de las minas antipersona, permitiendo el uso de otros tipos de minas, como las antitanque, que requieren un peso mayor para su activación. Casi treinta países nunca se han adherido a la convención, incluyendo a importantes productores y usuarios de minas terrestres como Estados Unidos, China, India, Pakistán, Corea del Sur y Rusia.
Polonia ratificó la Convención de Ottawa en 2012 y completó la destrucción de su arsenal nacional de minas antipersona en 2016. Sin embargo, sus líderes políticos han expresado su intención de reanudar la producción nacional de minas una vez que el país se retire formalmente del tratado. Según fuentes oficiales, se contempla la inclusión de franjas de minas terrestres como parte del denominado “Escudo del Este”, un sistema de fortificaciones reforzadas que Polonia ha estado construyendo en sus fronteras con Bielorrusia y Rusia desde 2024.
Fuentes adicionales • AP
