En 2026, las autoridades de Goseong llevarán a cabo inspecciones periódicas a las granjas con licencia y registradas, en un esfuerzo por fortalecer la base de la industria ganadera, mejorar la higiene de los productos cárnicos, prevenir enfermedades del ganado y garantizar la gestión adecuada de los residuos animales. Estas inspecciones, que se realizarán entre febrero y finales de mayo de 2026, cubrirán un total de 584 explotaciones: 506 con licencia y 78 registradas.
De las explotaciones con licencia, 4 se dedican a la cría de ganado reproductivo y 502 a la cría de ganado (393 de ganado vacuno para carne, 45 de ganado lechero, 39 de cerdos y 25 de aves de corral). Las explotaciones registradas se centran en la cría de ganado (49 de ganado vacuno para carne, 1 de aves de corral, 22 de cabras, 1 de avestruz, 3 de cabras montesas y 2 de ciervos).
Un equipo de inspección de 4 personas realizará inspecciones exhaustivas de todas las granjas con licencia y de las granjas registradas dedicadas a la cría de cerdos, aves de corral y cabras. Las demás especies ganaderas serán inspeccionadas según sea necesario. Las inspecciones se centrarán en aspectos específicos de cada especie, como el funcionamiento de las instalaciones de control de olores en las granjas de cerdos y el cumplimiento de las medidas de bioseguridad en las granjas de aves de corral.
Además, se verificará el cumplimiento de los criterios de licencia, el cumplimiento de las obligaciones, la finalización de la formación obligatoria, la presentación de informes administrativos, la gestión de los medicamentos veterinarios, la existencia de granjas no autorizadas y la coherencia de la información. También se comprobará el seguimiento de las acciones correctivas en 6 granjas no autorizadas o no registradas identificadas durante las inspecciones de 2025.
Jeong Dae-hoon, jefe de la sección de ganadería del Centro de Tecnología Agrícola, declaró que las inspecciones periódicas fortalecerán el cumplimiento de las normas legales en la industria ganadera, mejorarán los niveles de higiene y bioseguridad y crearán un entorno ganadero en el que los ciudadanos puedan confiar.
