El virus chikungunya, detectado por primera vez en Tanzania en 1952, ha sido tradicionalmente considerado una enfermedad tropical. Sin embargo, en 2025 se registraron brotes más extensos en Europa.
En Francia se reportaron más de 800 casos en un año, e Italia también se vio afectada con cientos de casos, según informa SvD. Los brotes suelen comenzar cuando viajeros infectados regresan de zonas tropicales y son picados por mosquitos tigre locales, que luego transmiten la enfermedad.
El mosquito con el virus tolera climas más fríos
Un nuevo estudio del UK Centre for Ecology and Hydrology (UKCEH), publicado en Journal of the Royal Society Interface, revela que el mosquito tigre asiático puede transmitir el chikungunya a temperaturas más bajas de lo que se pensaba anteriormente. El umbral se sitúa alrededor de 13-14 grados Celsius, aproximadamente 2,5 grados menos que las estimaciones previas.
Además, el calentamiento global está prolongando la temporada de actividad de los mosquitos. Períodos de calor más frecuentes y prolongados aumentan el número de semanas – e incluso meses – en los que el virus puede propagarse localmente.
“Hace veinte años, cualquiera habría considerado una locura decir que tendríamos chikungunya en Europa: es una enfermedad tropical. Ahora, todo ha cambiado”, afirma Steven White del UKCEH a The Guardian.
