Los comisarios deportivos no se han mostrado satisfechos con la explicación ofrecida por el equipo. Subrayan que la regla que exige el uso de un gato hidráulico incompresible es de larga data y de vital importancia para gestionar un riesgo significativo para la seguridad del personal que trabaja debajo de un coche, especialmente cuando este es elevado con gatos neumáticos.
El incidente se considera una grave violación de la seguridad y, según los comisarios, requiere una penalización que envíe un mensaje claro a todos los equipos: bajo ninguna circunstancia se puede comprometer la seguridad del personal.
