La futbolista neerlandesa Sherida Spitse, una destacada figura en la selección nacional Oranje Leeuwinnen, ha revelado una lucha prolongada contra la adicción al juego. La jugadora, que ha batido récords y portado la banda de capitana, se vio obligada a vender su reloj Rolex para saldar deudas contraídas debido a este problema, según se desprende de su nueva biografía.
Spitse, de 35 años, relata en su autobiografía, titulada ‘Sherida, open kaart’ (Sherida, carta abierta), cómo su adicción al juego se intensificó tras un difícil divorcio, llegando a apostar cientos de euros en una sola noche como una forma de distracción.
La exjugadora ha expresado haber recibido numerosas reacciones positivas tras hacer pública su historia, demostrando valentía al compartir su experiencia personal y su batalla contra la adicción.
Según informes, Spitse experimentó un deterioro progresivo en su situación, admitiendo que “fue de mal en peor”. La venta de su Rolex es un testimonio de las consecuencias financieras que enfrentó como resultado de su adicción al juego.
