La actriz y participante de realities Ema Zenauskytė ha revelado una historia curiosa sobre su juventud: una larga y silenciosa admiración por el cantante Sasha Song. Según relató, lo observaba desde la distancia, siguiendo su carrera y recopilando información, pero durante mucho tiempo no se atrevió a contactarlo.
Fue gracias al “empujón” de una amiga que finalmente se animó a dar el primer paso. La comunicación, sin embargo, fue limitada y difícil, por lo que las cartas y regalos solían ser entregados a través de su manager, Martynas Tyla. Ema admitió que, al recordar esta etapa, le parece ahora un poco vergonzoso y hasta cómico, sintiéndose como una fanática obsesionada. A pesar de esto, insistió en que Sasha Song le generaba una gran simpatía.
Ema organizaba regalos y enviaba mensajes con la esperanza de conquistar su corazón, incluso llegando a averiguar su lugar de residencia y algunos detalles sobre su familia. Uno de los regalos fue un peluche en forma de corazón con la frase “El amor es…”.
El destino quiso que se encontraran años después, cuando Ema comenzó a tomar clases de canto. “Él es un gran maestro para mí”, afirmó. En ese momento, Ema expresó su deseo de grabar una versión de la canción “Mylėt tave taip beprotiška ir keista” de Lemon Joy. Aunque tomó algunas clases, finalmente tuvo que dejar Vilna debido a compromisos laborales. Sin embargo, según sus palabras, Sasha Song siempre ocupará un lugar especial en su corazón, como su mayor simpatía y el mejor profesor de canto. “Ese pensamiento, esos sentimientos, nunca los he perdido”, confesó.
Ema reveló que fue en diciembre de 2025 cuando admitió ser la fanática que lo consideraba su futuro esposo, tal como se publicó en un portal de noticias. Reconoció que le resultó muy incómodo y vergonzoso decirlo, especialmente considerando que en ese momento tenía solo 19 o 20 años. Afortunadamente, la reacción de Sasha Song fue completamente normal. Ahora, al recordarlo, no puede evitar reírse. De hecho, en el mismo artículo, él dedicó su canción “Ir tai irgi praeis” (Y esto también pasará).
“Aún hoy, sigo estando con él de todo corazón y apoyándolo”, concluyó Ema.
