Gert-Jan de Wit, de 32 años, y Tanya Bisseling se enfrentan a la vida sin estómago debido a una rara mutación genética. Ambos padecían una inusual alteración en el gen CDH1, lo que les confería un alto riesgo de desarrollar cáncer de estómago y finalmente requirieron la extirpación del órgano.
Después de la cirugía, ambos tuvieron que reaprender a comer y adaptar sus hábitos alimenticios, enfrentando ajustes permanentes en su dieta y la necesidad de un seguimiento médico continuo. El gen CDH1 está asociado con el cáncer gástrico hereditario difuso y también aumenta el riesgo de cáncer de mama lobulillar en mujeres, lo que en algunos casos lleva a los médicos a recomendar una gastrectomía preventiva para evitar tumores agresivos.
Para los familiares de personas con esta mutación genética, es crucial realizarse pruebas genéticas, recibir asesoramiento y contar con la atención temprana de especialistas para evaluar los riesgos y discutir las opciones de tratamiento disponibles.
