La pérdida de audición puede contribuir al deterioro cognitivo en niños que han recibido tratamiento contra el cáncer, según investigaciones recientes. El estudio destaca la importancia de la detección y el manejo temprano de la pérdida auditiva en estos pacientes para mitigar posibles efectos a largo plazo en su desarrollo cognitivo.
Aunque el tratamiento del cáncer infantil ha mejorado significativamente, a menudo conlleva efectos secundarios que pueden afectar la salud a largo plazo de los sobrevivientes. La pérdida auditiva es uno de estos efectos secundarios, y este nuevo hallazgo sugiere que puede tener un impacto significativo en la función cognitiva.
Los investigadores enfatizan la necesidad de realizar evaluaciones auditivas regulares a los niños después del tratamiento contra el cáncer y de proporcionar intervenciones apropiadas, como audífonos o implantes cocleares, si es necesario. El objetivo es preservar la audición y, por lo tanto, apoyar el desarrollo cognitivo saludable de estos niños.
