El año pasado ha sido desafiante en el ámbito del VIH a nivel nacional e internacional, ya que la administración Trump introdujo recortes presupuestarios que afectaron específicamente la ayuda global para el VIH. Además, se suspendieron o detuvieron por completo becas de investigación.
Según informes, la administración Trump está terminando 600 millones de dólares en subvenciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para programas que apoyan la prevención del VIH y las enfermedades de transmisión sexual (ETS), así como la vigilancia del VIH. Estos recortes afectarán la financiación de la salud pública en California, Colorado, Illinois y Minnesota. Un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos indicó que las subvenciones se están terminando “porque no reflejan las prioridades de la agencia”.
Las subvenciones afectadas incluyen aquellas otorgadas a departamentos de salud estatales y locales, hospitales, universidades y organizaciones no gubernamentales. Entre los recortes se encuentran 1.1 millones de dólares para la vigilancia del VIH en el condado de Los Ángeles, 5.2 millones de dólares al Hospital Infantil Lurie de Chicago para aumentar el uso de la profilaxis preexposición (PrEP) del VIH entre mujeres cisgénero negras y 7 millones de dólares para la ciudad de Chicago para estudiar poblaciones afectadas de manera desproporcionada por las ETS.
Un portavoz de la Oficina de Administración y Presupuesto señaló que los recortes de los CDC afectan a estados con un “historial de fraude y mala gestión”. En marzo de 2025, los Institutos Nacionales de la Salud cancelaron la financiación de docenas de becas de investigación relacionadas con el VIH. Además, el año pasado, la administración consideró un plan para eliminar la División de Prevención del VIH de los CDC.
El presupuesto fiscal de 2026 propuesto por la administración Trump mantiene en gran medida la financiación de los programas existentes de atención, tratamiento y PrEP del VIH a nivel nacional, pero elimina los programas de prevención y vigilancia del VIH en los CDC, la vivienda y otros programas, lo que representa recortes de más de 1.500 millones de dólares. Si bien se mantiene la financiación de 220 millones de dólares para la iniciativa “Ending the HIV Epidemic” (EHE), se transferirá a la nueva Administración para una América Saludable (AHA).
