México ha desplegado unos 10,000 efectivos militares para contener la ola de violencia que se ha desatado en todo el país tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del cártel más poderoso del país, a manos de las fuerzas de seguridad.
Más de 70 personas han perdido la vida en el operativo para capturar a Oseguera Cervantes y en los disturbios posteriores, según informaron las autoridades este lunes. Entre las víctimas se encuentran al menos 27 miembros de las fuerzas de seguridad, 46 presuntos criminales y un civil.
La noticia de su muerte provocó una escalada de violencia, con miembros del cártel bloqueando carreteras en 20 estados e incendiando vehículos y negocios.
Oseguera Cervantes era el líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales de más rápido crecimiento en México, conocida por el tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia Estados Unidos, así como por llevar a cabo ataques audaces contra funcionarios del gobierno mexicano.
El líder del CJNG resultó herido el domingo en un enfrentamiento con soldados en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco, y falleció mientras era trasladado a la Ciudad de México, según informó el ejército.
En Jalisco, se registró una fuga carcelaria con al menos 23 reos evadidos tras un ataque a la prisión por parte de “grupos criminales”, de acuerdo con la secretaría de seguridad del estado.
Pista clave: su pareja sentimental
La localización de Oseguera fue posible gracias a información proporcionada por una de sus parejas sentimentales, según reveló el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla. La inteligencia mexicana, con apoyo del ejército estadounidense, interceptó información sobre un encuentro entre la mujer y el narcotraficante, lo que permitió rastrearlo hasta un rancho en Jalisco, explicó Trevilla a los periodistas.
Durante la operación, fueron detenidos dos presuntos miembros del cártel y se incautó un arsenal de armas, incluyendo lanzacohetes capaces de derribar aviones y destruir vehículos blindados, informó el ejército.
Las autoridades también confirmaron la muerte de Hugo H., alias “El Tuli”, mano derecha de Oseguera Cervantes.
El gobierno mexicano señaló que la operación para capturar a Oseguera contó con “información complementaria” proporcionada por autoridades estadounidenses. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Washington brindó “apoyo de inteligencia”.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que ninguna fuerza estadounidense participó en el operativo de captura.
Expertos advierten sobre un vacío de poder
Ante la condena de su hijo, Rubén “El Menchito” Oseguera González, de 35 años, por un jurado federal en Washington en septiembre, los expertos advierten que la “ausencia de una sucesión directa” podría generar un vacío de poder.
“Esto abre la puerta a reajustes violentos dentro de la organización”, según David Mora, analista del Crisis Group.
México espera que la muerte del principal traficante de fentanilo alivie la presión de la administración Trump para que haga más para combatir a los cárteles, aunque existe preocupación ante la posible reacción del poderoso grupo criminal.
En Guadalajara, la capital del estado, algunos ciudadanos retomaron sus actividades laborales y compras, un cambio notable con respecto al domingo, cuando la segunda ciudad más grande de México permaneció casi completamente paralizada por el temor de los residentes.
El presidente estadounidense Donald Trump ha exigido a México que haga más para combatir el contrabando de fentanilo, amenazando con imponer más aranceles o tomar medidas militares unilaterales si el país no muestra resultados.
El Departamento de Estado de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a la captura de El Mencho.
En febrero de 2025, la administración Trump designó al Cártel de Jalisco Nueva Generación como una organización terrorista extranjera.
Additional sources • AP, AFP
