Nacido en el Congo en 1931 y fallecido en Francia en 1988, Gérald-Félix Tchicaya adoptó a los veintiséis años el seudónimo de U Tam’si, que en lengua vili significa “aquel que habla por su país”. Sin embargo, su poesía se alza para todos los pueblos de África negra, con un impulso, una pasión y una intransigencia que deben mucho a Rimbaud, quien inspiró su primer libro, Le mauvais sang.
Comprometido con el movimiento de descolonización y cercano a Lumumba, U Tam’si, aunque siempre mantuvo distancia con el movimiento de la negritud, fue reconocido y admirado por sus padres fundadores Césaire y Senghor.
De una rara potencia lírica, su palabra es a menudo un grito de libertad contra el racismo, atravesada también por el dolor de las luchas de emancipación, pero nunca deja de ser un canto con ritmos cautivadores.
