El funicular de Cairngorm, una infraestructura clave en las Tierras Altas de Escocia, ha enfrentado una historia problemática, marcada por cierres prolongados y una considerable inversión pública, según declaraciones del presidente del comité, Richard Leonard.
Leonard señaló que el comité ha escuchado a los responsables del funicular, a los organismos públicos que lo apoyan, a los residentes y trabajadores de la zona, así como a activistas de la conservación de la naturaleza. Existe tanto optimismo como escepticismo sobre el futuro de la instalación, lo que genera preocupación sobre la claridad de sus beneficios potenciales.
Highlands and Islands Enterprise (HIE), la entidad propietaria del funicular, ha manifestado que considerará las recomendaciones del comité en relación con la simplificación de las estructuras de gobernanza para la gestión del ferrocarril.
Un portavoz de HIE aseguró que existe un “liderazgo y gestión sólidos” y que el funicular ha transportado a 150.000 personas, incluyendo a 28.000 esquiadores, desde abril de 2025. Asimismo, enfatizó el compromiso de la organización con la obtención de la mejor relación calidad-precio en todos sus proyectos en las Tierras Altas e Islas, destacando que Cairngorm, como activo público de Escocia, no es una excepción.
