La tensión aumenta en torno a la financiación del colegio Stanislas por parte del Ayuntamiento de París. El alcalde del VI distrito, Jean-Pierre Lecoq (LR), denunció públicamente este lunes la demora en el pago de la subvención anual al establecimiento, calificándola de “deuda” y exigiendo a la alcaldía que se haga cargo “sin demora”.
Según Lecoq, el Ayuntamiento de París adeuda aproximadamente 1,5 millones de euros al colegio Stanislas, lo que considera una situación “ilegal”. El edil acusa a la administración municipal de actuar motivada por una “ideología militante en contra de la enseñanza católica”, en un conflicto que se prolonga durante varios meses.
Subvención obligatoria suspendida
El núcleo del conflicto reside en el “forfait d’externat”, una ayuda de 1,4 millones de euros que el Ayuntamiento de París otorga anualmente a Stanislas para cubrir sus gastos operativos. Esta subvención, establecida por la ley Debré, es obligatoria para los colegios privados concertados con el Estado. Sin embargo, la ciudad ha decidido suspender el pago durante los últimos meses.
La razón es que el Ayuntamiento considera que algunas clases de cultura cristiana y sesiones de educación sexual no cumplen con los requisitos establecidos. En diciembre, Emmanuel Coblence, concejal de París encargado de las escuelas, justificó la suspensión argumentando que “los compromisos adquiridos no se cumplen” y que, según el rectorado, “las cuentas no cuadran”.
El Ayuntamiento de París insiste en que espera la presentación del informe del rectorado ante la 6ª comisión del Consejo de París para reanudar el pago. Una exigencia que Jean-Pierre Lecoq calificó de “absurda” en una entrevista al Figaro, señalando que “el Consejo de París no se reunirá hasta dentro de varios meses”.
Para el alcalde del VI distrito, es evidente que “el Ayuntamiento de París y el candidato Grégoire violan deliberadamente la ley al oponerse a los pagos obligatorios que el Ayuntamiento de París debe asumir frente a todos los establecimientos privados concertados que participan en el servicio público de la Educación Nacional”.
Stanislas asegura cumplir con la normativa
Por su parte, la dirección de Stanislas afirma haber realizado los esfuerzos necesarios. Los programas de cultura cristiana habrían sido revisados para ajustarse a las demandas del rectorado, y las clases de educación afectivo-sexual se impartirían ahora de acuerdo con las exigencias nacionales. Según el establecimiento, el rectorado incluso habría validado su correcta implementación en enero.
Ante el bloqueo persistente, Igor Le Diagon, director de Stanislas desde hace un año y medio, recurrió en enero a la cámara regional de cuentas (CRC), que confirmó al Parisien que “la investigación está en curso”. El colegio no descarta tampoco emprender acciones legales si la situación no se resuelve.
Esta nueva escalada se inscribe en un conflicto que se prolonga desde hace casi dos años. En enero de 2024, tras la revelación por parte de Mediapart de un informe ministerial de 2023 que señalaba desviaciones homófobas y sexistas dentro del establecimiento, el Ayuntamiento ya había suspendido su subvención. La restableció finalmente en diciembre de 2024, antes de volver a bloquearla unas semanas después.
