El sector tecnológico estadounidense sigue con gran atención el próximo lanzamiento del modelo V4 de la empresa china DeepSeek. Se espera que la presentación se realice pronto y los mercados ya recuerdan el impacto de la versión anterior.
Cuando DeepSeek presentó el modelo V3 en 2025, un desarrollo relativamente económico pero suficientemente competitivo, la reacción fue inmediata. El índice Nasdaq Composite perdió alrededor del 3% el día del anuncio, y las acciones de Nvidia se desplomaron un 17%, borrando aproximadamente 600 mil millones de dólares en capitalización bursátil. Posteriormente, los mercados se recuperaron, pero el momento se convirtió en un simbólico revés para el dominio de Silicon Valley en el campo de la inteligencia artificial.
Ahora, la atención se centra en si V4 podrá competir directamente con los modelos actuales de OpenAI y Anthropic. Si la nueva versión demuestra un rendimiento similar o superior a un costo menor, el efecto en el mercado podría ser aún más fuerte.
Lo que está en juego es significativamente mayor que hace un año. Gigantes tecnológicos como Amazon, Microsoft, Meta y Google invirtieron cientos de miles de millones de dólares en IA en 2025, y las previsiones apuntan a gastos adicionales de alrededor de 650 mil millones de dólares en 2026.
Fue particularmente preocupante para las empresas estadounidenses el hecho de que DeepSeek V3 se desarrollara con un presupuesto inferior a 6 millones de dólares y utilizando chips de Nvidia de menor rendimiento. Esto planteó interrogantes sobre la eficiencia de los costos y la necesidad real de las colosales inversiones que las corporaciones occidentales están realizando en infraestructura y hardware.
Si V4 repite o supera este efecto, podría producirse una nueva ola de volatilidad en las bolsas y una reevaluación de las estrategias en el sector de la IA. Por ahora, la industria permanece en modo de espera, pero esta vez los posibles trastornos parecen aún más amplios.
