Washington – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó su preferencia por una solución diplomática en la crisis con Irán, pero al mismo tiempo delineó las posibles razones que podrían llevar a una confrontación bélica. En un discurso ante el Congreso, Trump acusó al régimen iraní y a sus representantes de propagar el terror y el odio durante 47 años, responsabilizándolos de la muerte de miles de personas en la región, incluyendo militares estadounidenses, y de al menos 32.000 civiles durante las protestas de diciembre pasado, según sus afirmaciones.
El mandatario estadounidense, en lo que se considera su discurso más extenso sobre el estado de la unión, con una duración de casi una hora y 50 minutos, detalló por primera vez las motivaciones detrás de la posible decisión de emprender acciones militares contra Irán. Trump advirtió que Irán está intentando reconstruir su programa de armas nucleares, a pesar de haber afirmado anteriormente que dicho programa fue “completamente destruido” durante una guerra de 12 días en junio pasado.
Según Trump, el objetivo principal es evitar que Irán obtenga armas nucleares. Sin embargo, no especificó completamente su estrategia en caso de una escalada de tensiones. El presidente expresó su deseo de llegar a un acuerdo con Irán, pero insistió en que este debe incluir la garantía de que “nunca poseerán un arma nuclear”.
Por su parte, Irán ha negado consistentemente las acusaciones de buscar desarrollar armas nucleares. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró recientemente que Teherán no tiene intenciones de adquirir un arma nuclear, reafirmando esta postura en su cuenta de X (anteriormente Twitter). A pesar de estas declaraciones, persisten las dudas sobre la transparencia del programa nuclear iraní, ya que en el pasado el país enriqueció uranio a niveles cercanos a la producción de materiales para armas.
El discurso de Trump se produce en un contexto de creciente tensión en la región, con un despliegue de fuerzas militares estadounidenses en torno a Irán. El presidente estadounidense, aunque aboga por la diplomacia, no descartó la posibilidad de una acción militar si considera que es necesario para proteger los intereses de Estados Unidos y sus aliados.
