Nvidia se prepara para lanzar su próximo sistema de inteligencia artificial, Vera Rubin, en la segunda mitad del año, según revelaciones exclusivas de CNBC. Este nuevo sistema promete una eficiencia significativamente mayor que su predecesor, Grace Blackwell, ofreciendo un rendimiento diez veces superior por vatio.
Vera Rubin, compuesto por 1.3 millones de componentes, representa un avance crucial en la resolución de uno de los mayores desafíos en el desarrollo de la inteligencia artificial: el consumo energético. La compañía, que actualmente domina el mercado de chips de IA, enfrenta una creciente competencia de empresas como Advanced Micro Devices, Broadcom y Google.
El sistema se basa en 72 unidades de procesamiento gráfico (GPU) Rubin y 36 unidades de procesamiento central (CPU) Vera, fabricadas principalmente por Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. La cadena de suministro es global, con componentes provenientes de más de 80 proveedores en al menos 20 países, incluyendo China, Vietnam, Tailandia, México, Israel y Estados Unidos.
Nvidia también está lidiando con el aumento de los costos de la memoria debido a la escasez global impulsada por la demanda de IA. Dion Harris, jefe de infraestructura de IA de Nvidia, ha declarado que la compañía está proporcionando a sus proveedores “pronósticos muy detallados” para anticipar las necesidades.
La plataforma Rubin integra un diseño extremo que abarca hardware y software, buscando reducir en hasta diez veces el costo de generación de tokens en inferencia y disminuir en cuatro veces el número de GPU necesarias para entrenar modelos MoE, según información de Nvidia.
