Según el asesor fiscal Lee Cheong-ho, actualmente no existe un criterio legal preciso para determinar la tributación de las ventas de segunda mano.
No obstante, la administración tributaria suele considerar que un vendedor se dedica a la actividad comercial de compraventa de artículos usados si supera las 50 transacciones anuales y genera ingresos superiores a 48 millones de wones. En estos casos, podría ser clasificado como un comerciante de segunda mano que opera con fines de lucro.
Se recomienda a los vendedores prestar atención a estos umbrales para evitar posibles problemas con la administración tributaria.
