Stanford / Berlín · Nuevos estudios revelan que las vacunas contra el herpes zóster pueden ofrecer beneficios que van más allá de la prevención de virus, incluyendo la reducción del riesgo de demencia.
Investigadores de la Universidad de Stanford han descubierto que la vacuna contra el herpes zóster podría tener un efecto neuroprotector a largo plazo. Los datos sugieren que esta vacuna disminuye el riesgo de desarrollar demencia y deterioro cognitivo.
Un aspecto importante de este hallazgo es que el efecto protector contra la demencia parece ser más pronunciado en las mujeres que en los hombres. Los investigadores sugieren que esta diferencia podría estar relacionada con variaciones en la respuesta inmunitaria entre géneros o en la forma en que la demencia se desarrolla en cada uno.
