En Kootwijkerbroek, Países Bajos, los agricultores continúan lidiando con las secuelas de la crisis de la enfermedad de la boca y las pezuñas (MKZ) ocurrida hace 25 años. Los productores locales expresan su frustración por lo que perciben como engaños e injusticias durante y después del brote, que resultó en sacrificios masivos de ganado y daños significativos a sus medios de vida. Este sentimiento persiste y ahora influye en el debate actual sobre el nitrógeno, donde los afectados solicitan mayor transparencia en los diagnósticos, las compensaciones y las decisiones políticas.
Marianne Zwagerman ha descrito la situación como un juego de Monopoly, donde se busca volver al inicio con dinero gratis, en lugar de ser enviado a la cárcel. Esta analogía refleja la percepción de algunos sobre la gestión gubernamental y la necesidad de un enfoque más justo y transparente.
Un documental conmemora los 25 años transcurridos desde el brote de MKZ en Kootwijkerbroek, buscando arrojar luz sobre los eventos y las experiencias de aquellos que fueron afectados.
