Los precios del petróleo han alcanzado máximos de siete meses, impulsados por las declaraciones del presidente Donald Trump que sugieren que un ataque militar a Irán sigue siendo una opción sobre la mesa. Esta situación se produce tras el fracaso de las negociaciones esta semana para alcanzar un acuerdo que ponga fin a las ambiciones nucleares de Teherán.
Según informes de CNBC, Trump afirmó que le “encantaría no usar” el poderío militar estadounidense para atacar a Irán, pero reconoció que “a veces hay que hacerlo”. No obstante, se ha señalado que aún no se ha tomado una decisión final al respecto.
El petróleo West Texas Intermediate (WTI) para abril (CLJ26) subió un 2.8% y cerró a $67.02 por barril, su precio más alto desde el 1 de agosto. Durante la semana, el contrato ganó un 0.8% y en febrero un 2.8%, según datos de Dow Jones Market Data. El crudo Brent para abril (BRNJ26) también experimentó un aumento del 2.5%, cerrando a $72.48 por barril, su nivel más alto desde el 31 de julio. Este contrato aumentó un 1% semanalmente y un 2.5% mensualmente.
Colin Cieszynski, gestor de cartera y estratega jefe de mercado en SIA Wealth Management, comentó que el mercado petrolero recuerda que “hasta que los documentos se firmen y el dinero cambie de manos, no hay acuerdo”.
Las conversaciones mediadas por Omán entre Estados Unidos e Irán, celebradas en Ginebra, concluyeron el jueves con “progresos significativos”, según Badr Albusaidi, ministro de Asuntos Exteriores de Omán. Se espera que las negociaciones se reanuden tras consultas en las capitales respectivas, con discusiones técnicas a nivel técnico programadas para la próxima semana en Viena.
Paralelamente, el gobierno de Estados Unidos instó a sus trabajadores no esenciales a abandonar Israel, en un contexto de crecientes tensiones en la región.
Los mercados bursátiles anticiparon la incertidumbre, mostrando una tendencia a la baja antes del fin de semana.
