La escalada de tensiones en Medio Oriente está generando incertidumbre en los mercados globales, especialmente en lo que respecta al precio del oro. Expertos indican que la evolución del precio del oro en las próximas 48 horas dependerá en gran medida de la intensidad de una posible respuesta iraní y del alcance geográfico de cualquier conflicto resultante.
Según análisis recientes, si Irán opta por una represalia limitada y precisa, dirigida a Israel o bases militares estadounidenses sin bloquear las rutas marítimas, el oro mantendría una cotización alta pero estable. Sin embargo, una expansión del conflicto a áreas como Líbano o el Mar Rojo, con la consiguiente interrupción del transporte marítimo y la reducción del suministro de energía, podría impulsar significativamente el precio del oro, tanto como refugio seguro como por presiones inflacionarias.
Un escenario aún más extremo, que involucraría el bloqueo del Estrecho de Ormuz o una confrontación directa entre Estados Unidos e Irán, convertiría al oro en un “último puerto seguro” para los inversores, con potencial para alcanzar máximos históricos. En este contexto, las próximas 24 a 48 horas se presentan como un período crucial para determinar la trayectoria del precio del oro.
Además, los mercados estarán atentos a las negociaciones técnicas en Viena el 2 de marzo, con la esperanza de que puedan conducir a una desescalada diplomática del conflicto. La situación también podría afectar el precio del petróleo, con la posibilidad de que el combustible se convierta en un bien de lujo si la inestabilidad regional persiste.
En paralelo, se ha reportado la evacuación de emergencia de ciudadanos estadounidenses, mientras que el precio de la plata ha experimentado un aumento del 5%, superando los 92 dólares, y el oro ha registrado un incremento de 55 dólares.
