El ayatolá Ali Jamenei, líder supremo de Irán, ha fallecido tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, según confirmaron fuentes oficiales de ambos países. El expresidente estadounidense Donald Trump anunció la muerte de Jamenei en su red social Truth Social, calificándolo de “uno de los hombres más malvados de la historia”. Posteriormente, los medios estatales iraníes confirmaron el deceso.
El ataque, descrito como “operaciones de combate importantes” por Trump, se centró en líderes políticos y militares iraníes, así como en el programa de misiles balísticos y nuclear del país. Israel, por su parte, se enfocó en atacar a líderes iraníes, según revelaron dos funcionarios estadounidenses a NBC News.
Tras el ataque, Irán respondió lanzando misiles contra Israel y bases estadounidenses en los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin y Jordania, generando una escalada de tensiones en Oriente Medio. Se reportaron al menos 12 heridos en Kuwait.
El Ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró en una entrevista exclusiva con NBC News que Teherán está dispuesto a negociar una desescalada si Estados Unidos e Israel cesan sus ataques. Sin embargo, calificó de “misión imposible” cualquier intento de cambio de régimen en Irán.
Según el reporte de la Media Luna Roja Iraní, el saldo del ataque asciende a más de 200 muertos y aproximadamente 700 heridos.
El presidente Vladimir Putin reaccionó a la muerte de Jamenei, calificándola de “cínica violación del derecho internacional”, según informaron medios de comunicación.
Trump instó a los iraníes a “tomar el control de su gobierno”, afirmando que “la hora de su libertad está cerca”.
