Iberdrola, Endesa y Naturgy han presentado una solicitud para revisar el calendario de cierre de las centrales nucleares españolas, buscando extender su vida útil. Los máximos ejecutivos de estas compañías energéticas han manifestado públicamente su intención de renegociar el plan de desmantelamiento que se acordó en 2019 con el Gobierno.
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, declaró que se solicitará la ampliación de otras centrales nucleares además de Almaraz, sugiriendo que el ciclo de vida de muchas de ellas podría extenderse hasta los 60 o incluso los 80 años. Por su parte, José Bogas, consejero delegado de Endesa, afirmó que todas las centrales nucleares deberían prolongar su actividad operativa por al menos diez años más.
Las empresas eléctricas consideran que la prioridad actual es asegurar el futuro de la central de Almaraz, para lo cual han presentado una petición formal al Gobierno a finales del año pasado. Esta solicitud contempla mantener la planta en funcionamiento hasta 2030, en lugar del cierre programado para noviembre de 2027 y octubre de 2028 para sus dos reactores.
En realidad, las compañías propietarias del parque nuclear comparten la misma ambición: renegociar un nuevo plan de cierre para todas las centrales nucleares activas en España.
