La educación sexual y afectiva está “en el centro de una ofensiva coordinada en Europa”, según alerta el Planning Familial en un informe publicado el lunes 23 de febrero. La educación para la vida afectiva, relacional y sexual (Evars), reconocida internacionalmente como educación sexual integral (ECS), está siendo atacada en todo el continente, según constata la asociación. La implementación de la educación sexual “se enfrenta a una creciente resistencia que se multiplica e intensifica”, y esto “desde la década de 2010”, señala el informe.
La base de este estudio es “la importante reacción conservadora, bastante violenta, y que no se esperaba”, que siguió a la presentación de una denuncia por parte de tres asociaciones contra el Estado, contextualiza la presidenta del Planning Familial, Sarah Durocher. En marzo de 2023, su organización, Sidaction y SOS Homophobie, demandaron a Francia por su inacción en materia de Evars, cuya implementación es obligatoria desde una ley de 2001, con al menos tres sesiones anuales en escuelas, institutos y liceos. Esta acción finalmente dio sus frutos, ya que el Estado fue condenado, a principios de diciembre de 2025, a pagar un euro simbólico por no cumplir con su obligación legal. Sin embargo, esto tuvo un costo: ataques virulentos de numerosos movimientos conservadores.
“Un proyecto político subyacente”
“Era importante para nosotros analizar esto. Partimos de lo que sucedió en Francia para observar lo que se hace en otros lugares, y constatamos dos cosas: primero, que los ataques contra la educación sexual replican los mismos mecanismos que los ataques contra el aborto, y segundo, que esto responde a una estrategia muy clara, con un verdadero proyecto político detrás”, detalla Sarah Durocher.
En Francia, un programa oficial de educación sexual se aplica por primera vez desde el inicio del curso escolar 2025, pero persisten numerosas deficiencias que dificultan su implementación efectiva. “Estamos sufriendo una disminución de la financiación para el Planning, y lamentamos en general la falta de recursos en este tema”, denuncia Sarah Durocher, quien ahora espera una evaluación real por parte del Ministerio de Educación Nacional. Entre la exclusión del Planning Familial de la educación primaria y el temor a la privatización de la Evars, sigue existiendo “una gran disparidad entre el marco legal y su aplicación”, señala el informe del Planning.
Situaciones diversas según el país
Para demostrar que este no es solo un problema nacional, sino europeo, el informe buscó realizar un estudio comparativo en seis países: Francia, Suecia, Alemania, España, Italia y Hungría. Se destaca que en 1955, Suecia se convirtió en el primer país del mundo en hacer obligatoria la educación sexual en todas las escuelas públicas. Desde 2021, la educación sexual es incluso un elemento obligatorio de los programas de formación de los docentes universitarios.
“La retórica anti-ECS expresa la idea de una ‘guerra cultural’ liderada por el movimiento woke” Planning Familial
En Italia, por el contrario, la educación sexual está prohibida en las escuelas y depende de la iniciativa del personal de los centros educativos, e incluso de los estudiantes en los institutos y liceos, sin uniformidad ni obligación. En este país, “se presentaron varias propuestas de ley entre 2013 y 2025 por parte de partidos de izquierda para introducir la educación sexual en las escuelas, pero ninguna fue aprobada”, señala el informe.
En Hungría, desde 2021, “el Estado tiene un poder muy restrictivo sobre el acceso a la educación sexual en las escuelas. Esta está casi exclusivamente a cargo de los docentes, con un enfoque basado en los valores de una vida familiar tradicional y desde la perspectiva de la biología principalmente”. También se aprende que, en este país, “cualquier contenido que no se ajuste a la imagen tradicional heterosexual o familiar está prohibido en los programas”.
Hungría a la cabeza de los ataques
Hungría, gobernada desde 2010 por Viktor Orbán, encarna uno de los principales actores de la actual ofensiva anti-Evars en Europa. En su estudio, el Planning Familial alerta sobre un movimiento de oposición “estructurado y transnacional”, que se basa en una constelación heterogénea de actores, incluidos partidos políticos como Fidesz de Viktor Orbán, Reagrupamiento Nacional y Reconquista para Francia, Vox en España, así como un número de asociaciones familiares, medios de comunicación conservadores, organizaciones religiosas y colectivos de padres.
En Francia, los actores más influyentes son, por ejemplo, el Sindicato de la Familia (antiguo Manif pour tous), el colectivo Padres Vigilantes, creado por Reconquista, o más recientemente, el multimillonario de extrema derecha Pierre-Édouard Stérin. Lejos de ser actores aislados, estos se apoyan en estructuras europeas e internacionales, como el Congreso Mundial de Familias, Family Watch International, CitizenGO o One of Us, una iniciativa ciudadana contra el derecho al aborto en Europa, coordinada por la Fundación Jérôme-Lejeune.
Retórica antigénero
Esta red es densa y estructurada. Un estudio reciente del Foro Parlamentario Europeo para los Derechos Sexuales y Reproductivos (EPF) destacó sus numerosas fuentes de financiación. Es la misma constelación la que se opone, aún hoy, al derecho al aborto. Para ello, se basa en retóricas que permanecen inalteradas con el tiempo.
La ofensiva documentada por el Planning Familial se inscribe en un movimiento global de demonización del concepto de género, renombrado por sus detractores como “ideología” o “teoría del género”. Esta retórica antigénero, que surgió desde el Vaticano a finales de la década de 1990 y permeó fuertemente la movilización contra el matrimonio igualitario en Francia en 2013, ataca a la vez los derechos LGBT+, el aborto y la educación sexual.
Demoniza todo lo que se percibe como una amenaza ideológica para la perpetuación de un modelo familiar tradicional, católico y heterosexual. “La retórica anti-ECS expresa la idea de una ‘guerra cultural’ liderada por el movimiento woke”, resume el Planning. Se basa, para ello, en una estrategia discursiva en torno a la protección de la familia tradicional y la infancia, utilizando sistemáticamente la imagen del niño “inocente y en peligro” por estos movimientos antigénero.
Recomendaciones
“En Hungría, la introducción de la Ley LXXIX, que hace prácticamente imposible la ECS en la escuela, fue defendida por sus autores como un proyecto de prevención y protección destinado a tomar medidas contra los abusos sexuales a menores”, pone como ejemplo el informe. Otra herramienta común de estas retóricas: la difusión de información falsa y la creación de “pánicos morales” en torno a temas progresistas.
Estas acciones anti-ECS tienen efectos, advierte el Planning Familial, que observa que algunos centros educativos se autocensuran, cancelan talleres o intervenciones y retiran ciertos contenidos pedagógicos frente a “campañas de intimidación”. En reacción, el Planning Familial formula varias recomendaciones estratégicas a las instituciones europeas.
Entre ellas: integrar la ECS en la política social europea; garantizar la implementación de una educación sexual obligatoria e inclusiva en todos los Estados miembros; identificar a un eurodiputado de referencia para la ECS en cada uno de estos Estados; asegurar una coordinación transnacional de los actores de la ECS a escala europea; y, por supuesto, la garantía de una financiación sostenible. Y todo ello, “para no dejar el monopolio del discurso sobre la Evars en manos de los movimientos conservadores”, insiste Sarah Durocher. ¡BASTA!
