El Manchester United obtuvo una importante victoria el domingo al derrotar al Crystal Palace 2-1, colocándose en el tercer lugar de la Premier League con 51 puntos. Sin embargo, la alegría se vio atenuada por las salidas tempranas de dos defensores clave: Harry Maguire y Luke Shaw.
El entrenador interino, Michael Carrick, reveló que las sustituciones no se debieron a lesiones, sino a que ambos jugadores “no se sentían bien”. “Simplemente no se sentían demasiado bien, así que esperamos que se recuperen pronto”, declaró Carrick a los periodistas.
Esta noticia es un alivio para el equipo, que ya cuenta con bajas por lesión de Patrick Dorgu, Matthijs de Ligt y Lisandro Martínez.
A pesar de las ausencias y los problemas de salud, el United mantiene una ventaja en la carrera por la clasificación a la Champions League. A diferencia de Liverpool, Chelsea y Aston Villa, que están involucrados en otras competiciones (FA Cup, Champions League y Europa League, respectivamente), el calendario del United es menos congestionado.
Además, el equipo de Carrick se encuentra en una excelente forma, habiendo ganado seis y empatado uno de sus últimos siete partidos de liga. Aunque su posición en la tabla es actualmente por diferencia de goles frente al Aston Villa, la brecha de seis puntos con el Chelsea (sexto) y su mejor rendimiento en comparación con el Liverpool (quinto) son factores positivos.
En cuanto al futuro de Maguire y Shaw, ambos han sido piezas importantes en los éxitos recientes del United, pero también han tenido problemas de lesiones recurrentes. El contrato de Maguire expira al final de la temporada, y su renovación podría ser arriesgada. El de Shaw finaliza al final de la próxima temporada, y considerando su inconsistencia, podría ser el momento de darle paso a Patrick Dorgu.
