Un nuevo estudio multinacional del Consorcio INTERCOVID, liderado por investigadores de la Universidad de Oxford, ha revelado que la vacunación contra el COVID-19 durante el embarazo, especialmente cuando se combina con una dosis de refuerzo, reduce significativamente el riesgo de preeclampsia, una complicación grave y potencialmente mortal del embarazo.
La investigación, publicada en eClinicalMedicine, analizó datos de 6,527 mujeres embarazadas de 18 países entre 2020 y 2022. Los investigadores compararon a mujeres vacunadas y no vacunadas, con y sin infección por SARS-CoV-2, para evaluar cómo el estado de vacunación influía en las tasas de preeclampsia.
Los hallazgos clave del estudio indican que la infección por COVID-19 durante el embarazo se asoció con un aumento del 45% en el riesgo de preeclampsia, un riesgo que ascendió al 78% entre las mujeres no vacunadas. La vacunación redujo las probabilidades generales de preeclampsia en las mujeres que recibieron una dosis de refuerzo en un 33%, un resultado estadísticamente significativo.
Entre las mujeres con afecciones de salud preexistentes, como diabetes, hipertensión o trastornos de la tiroides, la vacunación con una dosis de refuerzo redujo el riesgo de preeclampsia en un 42%, también estadísticamente significativo. El efecto protector de la vacunación se mantuvo constante después de ajustar por factores clave y podría extenderse más allá de la infección por COVID-19, lo que sugiere posibles beneficios para la prevención de la preeclampsia independientemente del estado de infección.
Además, las mujeres vacunadas experimentaron menores probabilidades de parto prematuro, morbilidad y mortalidad materna y perinatal.
