La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha cobrado fuerza, con ataques recientes que han resultado en un creciente número de bajas estadounidenses y han provocado represalias iraníes dirigidas a objetivos en Europa. Israel, por su parte, considera una posible invasión terrestre.
Según informes, los ataques conjuntos de EE. UU. E Israel han tenido como objetivo instalaciones nucleares, sitios militares e infraestructura del régimen iraní. La operación de 2026, denominada “Operación Furia Épica”, también busca un cambio de régimen en el país, mientras que Irán ha respondido bombardeando bases estadounidenses en represalia.
La situación se ha intensificado tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei, líder supremo de Irán durante casi cuatro décadas. Su fallecimiento ha generado incertidumbre en el país y ha provocado celebraciones en las calles, según se informa.
Los ataques han tenido consecuencias más allá de Irán, con informes de daños en el aeropuerto de Dubái debido a una andanada de drones iraníes. Además, se reportan un número significativo de víctimas mortales: más de 500 en Irán y al menos 31 en Líbano, como resultado de los ataques israelíes y estadounidenses.
Aunque en un principio se consideró un bombardeo a Irán durante el mandato de Donald Trump, detalles recientes revelan que la operación no se llevó a cabo en ese momento.
La posibilidad de lograr un cambio de régimen a través de una ofensiva aérea se considera una misión extremadamente difícil.
