Es fundamental destacar, en primer lugar, que los resultados presentados el jueves 19 de febrero por inmunólogos estadounidenses en la revista Science fueron obtenidos en ratones. Por el momento, no hay indicios de que puedan ser transferidos a humanos. “Pero incluso en su estado actual, es un descubrimiento impresionante”, se entusiasma Eric Vivier, profesor de inmunología en los hospitales universitarios de Marsella y especialista en inmunidad innata.
El equipo de Bali Pulendran, de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), ha logrado diseñar una vacuna que es a la vez local y generalista, movilizando precisamente esta inmunidad innata para proteger a los ratones contra una amplia gama de patologías pulmonares: virus como la gripe y los coronavirus, bacterias como el estafilococo dorado e incluso alérgenos responsables de ciertos tipos de asma. “Creo que hemos diseñado una vacuna universal contra diversos tipos de amenazas respiratorias”, afirma el investigador estadounidense.
Para lograr este resultado, Bali Pulendran se apartó del principio que rige la vacunación desde 1796 y la invención por parte del inglés Edward Jenner de la primera inmunización contra la viruela. Este principio consiste en presentar a nuestro organismo una porción del patógeno –lo que se conoce como antígeno– para que el sistema inmunitario reaccione. La defensa obtenida se memoriza, lista para ser utilizada de nuevo. Esto es la inmunidad adquirida.
