Investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, han alertado sobre el riesgo de extinción que enfrentan los reptiles del país debido a una infección causada por un hongo poco conocido: Nannizziopsis barbatae. Este hongo provoca lesiones en la piel y letargo en los reptiles, lo que finalmente conduce a la inanición y la muerte.
La Dra. Celine Frere, de la Escuela de Medio Ambiente de la UQ, advierte que N. Barbatae podría tener un impacto similar al del síndrome de la nariz blanca y la quitridiomicosis, enfermedades fúngicas que han provocado la extinción de 100 especies. “Necesitamos que todos los niveles de gobierno trabajen juntos para obtener más información sobre esta enfermedad”, afirmó la Dra. Frere.
Los investigadores aún no están seguros de si el hongo es originario de Australia o si fue introducido, y si su impacto se está intensificando debido al cambio climático o la pérdida de hábitat. Sin embargo, la realidad es que los animales están muriendo y actualmente no existe una cura.
Un estudio reciente realizado por investigadores de la UQ ha identificado cómo se propaga el hongo N. Barbatae entre una población de dragones de agua del sudeste de Queensland. Se detectó por primera vez en esta población en 2013 y, en diez años, la tasa de infección ha aumentado en un 35 por ciento. Sam Gallagher-Becker, candidato a doctorado, explicó que el estudio reveló que los dragones de agua son más propensos a contraer el patógeno fúngico a través del contacto con un ambiente contaminado que por el contacto directo con individuos infectados.
