La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán está generando fuertes temores sobre la estabilidad del suministro energético global y un posible aumento significativo de los precios del petróleo. Las tensiones se han intensificado tras ataques mutuos entre las partes, con Irán respondiendo a los ataques estadounidenses e israelíes apuntando a sus activos en varios países de Oriente Medio, incluyendo Israel, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin, Jordania, Arabia Saudita, Irak y Omán.
Uno de los principales focos de preocupación es el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial por la que transita entre el 20% y el 30% del suministro mundial de petróleo y gas. Funcionarios iraníes han insinuado la posibilidad de cerrar el estrecho, lo que provocaría una fuerte subida de los precios del crudo. Según fuentes de la Unión Europea, buques que cruzan el estrecho han recibido transmisiones de radio de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) indicando que no se permitirá el paso de ningún barco. Aunque Irán no ha cerrado oficialmente el estrecho, varios armadores de petroleros han suspendido temporalmente sus envíos a través de la zona.
El cierre del Estrecho de Ormuz podría tener un impacto devastador en las cadenas de suministro globales y desestabilizar la economía mundial. Se estima que por el estrecho transitan alrededor de 20 millones de barriles de petróleo diarios, además de exportaciones de gas natural licuado de Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. El conflicto también ha provocado un aumento en los precios del petróleo y el gas, y se anticipa una mayor volatilidad en los mercados energéticos.
En un incidente reciente, la IRGC afirmó haber atacado el petrolero ATHE NOVA con drones y haber derribado 29 drones desde el inicio del conflicto. Estados Unidos, a través del Comando Central (Centcom), lanzó la “Operación Furia Épica”, con ataques a más de 1,250 objetivos en las primeras 48 horas, incluyendo sitios de misiles, buques de guerra, sistemas de defensa aérea y bases de la IRGC. Centcom también informó de la destrucción de 11 buques iraníes en el Golfo de Omán.
La situación actual plantea riesgos significativos para la economía global y exige una estrecha vigilancia de la evolución del conflicto y sus posibles consecuencias en los mercados energéticos.
