Estudios recientes sugieren que dejar de comer unas tres horas antes de acostarse puede mejorar el metabolismo. Investigaciones indican que esta práctica, a menudo denominada “ayuno nocturno”, también podría ser beneficiosa para la salud del corazón, con un período de abstinencia de alimentos de 180 minutos antes de dormir mostrando resultados positivos.
Expertos recomiendan evitar la ingesta de alimentos cerca de la hora de dormir, destacando que cenar temprano puede contribuir a mantener un corazón sano. La evidencia sugiere que adoptar hábitos alimenticios que incluyan un tiempo de ayuno antes de acostarse podría ser una estrategia simple pero efectiva para mejorar la salud general.
