El reconocido actor Timothée Chalamet ha generado controversia tras expresar su opinión sobre el ballet y la ópera, sugiriendo que son formas de arte que ya no captan la atención del público. Durante una conversación con el actor Matthew McConaughey, Chalamet afirmó que no le interesaría trabajar en estas disciplinas, describiéndolas como algo que se mantiene “vivo a pesar de que a nadie le importa”.
Sus comentarios no tardaron en recibir una fuerte respuesta por parte de la comunidad artística. Megan Fairchild, bailarina principal del Latest York City Ballet, criticó al actor en un video publicado en Instagram, cuestionando su presunta capacidad para destacar en estas disciplinas. Fairchild enfatizó que el ballet y la ópera no son simplemente pasatiempos, sino carreras exigentes que requieren dedicación y talento.
Además, importantes instituciones como la Ópera Metropolitana, la Ópera de Los Ángeles y el Royal Ballet y la Ópera han expresado su desacuerdo con las declaraciones de Chalamet a través de publicaciones en Instagram. Incluso, algunas de estas compañías han respondido con videos humourísticos, mostrando su vitalidad y relevancia en la actualidad.
La controversia ha desatado un debate sobre la importancia de apoyar y valorar las artes escénicas en la sociedad contemporánea.
