Una jornada llena de alegría y conexión intergeneracional tuvo lugar el pasado miércoles 4 de marzo en la residencia de ancianos Résidence des bords du Doux. Los niños del centro de ocio La Ribambelle disfrutaron de una experiencia enriquecedora, comenzando con una visita a las cocinas del hospital, donde pudieron conocer el funcionamiento de las instalaciones.
El momento más especial llegó a la hora del almuerzo, cuando los pequeños compartieron la comida con los residentes, creando un ambiente de calidez y compañerismo. Por la tarde, la creatividad fue la protagonista con un taller de pintura conjunto. Los niños y los residentes colaboraron para decorar las ventanas del centro con motivos coloridos, preparándose así para celebrar el carnaval.
Una iniciativa que demuestra cómo el arte y el encuentro entre generaciones pueden llenar de vida y alegría los espacios.
