La larva migrans cutánea (LMC) es una dermatitis tropical común causada por nematodos que normalmente se alojan en gatos y perros. Los humanos se infectan accidentalmente cuando las larvas penetran en la piel. Un reciente caso reportado en Chile destaca la posibilidad de adquirir esta infección incluso sin viajar al extranjero.
El caso involucra a un adolescente que desarrolló LMC después de un viaje. La infección se manifiesta clínicamente como una placa elevada, lineal, enrojecida y pruriginosa (con picazón) que crece lentamente. El diagnóstico se basa principalmente en la apariencia característica de la lesión y en la historia de posible exposición.
Aunque tradicionalmente se considera una “dermatitis del viajero”, este caso sugiere que la LMC puede adquirirse localmente, posiblemente a través del contacto con animales domésticos infectados. El tratamiento suele ser efectivo con medicamentos como la ivermectina.
Este caso es significativo porque amplía la comprensión de la distribución geográfica de la LMC y subraya la importancia de considerar fuentes de infección locales, incluso en ausencia de viajes recientes a regiones concludeémicas.
