El exfutbolista y actual entrenador del Feyenoord, Robin van Persie, se encuentra en el centro de una polémica en los Países Bajos. Tras un empate 3-3 contra el NAC Breda, los aficionados del Feyenoord corearon «¡Robin, vete!» en señal de protesta por el rendimiento del equipo.
Van Persie, quien fue contratado como entrenador el año pasado, se enfrentó a los aficionados y a periodistas en una acalorada discusión después del partido. Según el periódico AD, los cánticos de protesta fueron dirigidos directamente al técnico.
El Feyenoord ocupa actualmente el segundo lugar en la liga, pero se encuentra a 19 puntos del líder, el PSV. El empate contra el NAC Breda, un equipo de la parte baja de la tabla, exacerbó la frustración de los seguidores.
A pesar de la presión, Van Persie ha declarado que cree en sí mismo y que no se rendirá. «No soy un cobarde. No lo era como jugador y no lo soy como entrenador», afirmó en una conferencia de prensa.
El técnico reconoció que la situación no es agradable, pero insistió en que continuará trabajando duro para mejorar el rendimiento del equipo.
