¿Autorizará el gobierno, este verano, a pesar de las recomendaciones científicas, una nueva ordenanza que permita la destrucción de millones de aves y mamíferos? Diversos estudios han puesto de manifiesto las importantes limitaciones de la actual política de regulación de las “especies susceptibles de causar daños” (ESOD), y tanto asociaciones de protección de la naturaleza como organismos como la Inspección General de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (IGEDD) reclaman un “cambio de paradigma”.
Un nuevo estudio, encargado y financiado por el propio Ministerio de Transición Ecológica, refuerza esta idea: publicado el lunes 9 de marzo en la revista Biological Conservation, afirma que la destrucción de las ESOD es “ineficaz, injustificable económicamente y éticamente cuestionable”. Cada año en Francia, se sacrifican alrededor de 1,7 millones de zorros, mustélidos y córvidos con el objetivo de reducir los daños que pueden ocasionar, así como los riesgos sanitarios. Estos animales están clasificados como ESOD, un estatus que autoriza su destrucción mediante disparos, trampas y excavaciones durante todo el año, incluso fuera de las temporadas de caza.
Le queda 81.35% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.
