El ex político de extrema derecha, Franck Creyelman, no enfrentará cargos por espionaje, según informaron las autoridades belgas. Creyelman, quien fue miembro del Parlamento y concejal en la ciudad de Mechelen (provincia de Amberes) por el partido Vlaams Belang y su predecesor Vlaams Blok, estuvo bajo investigación por presuntos vínculos con un espía chino.
La Fiscalía Federal determinó que no existen pruebas suficientes para acusar a Creyelman de espionaje, a pesar de que se confirmó el intercambio de miles de mensajes entre el ex político y el agente chino entre 2019 y 2022. Durante ese período, Creyelman era miembro del Parlamento flamenco y del Senado belga.
Se alega que el espía chino buscaba influir en la agenda política en favour de China, específicamente en temas relacionados con la persecución de los uigures y la erosión de la libertad de prensa y expresión en Hong Kong. Según las investigaciones, Creyelman habría recibido pagos en criptomonedas a cambio de influir en estas discusiones.
Las acusaciones salieron a la luz a través de informes publicados por ‘The Financial Times’, ‘Le Monde’ y ‘Der Spiegel’. Tras la aparición de las alegaciones, Creyelman fue expulsado de Vlaams Belang y dejó su cargo en el consejo municipal de Mechelen en 2024.
Si bien la investigación confirmó los contactos y los pagos en criptomonedas, no se pudo demostrar que los fondos provinieran del gobierno chino ni que el pago estuviera directamente relacionado con la intención de influir en Creyelman. En consecuencia, el caso ha sido archivado por falta de pruebas.
