La situación en Irán se intensifica este martes, con Estados Unidos preparándose para ejecutar lo que se describe como la jornada más intensa de ataques hasta la fecha. Según fuentes de inteligencia citadas por varios medios, la administración estadounidense considera que Teherán no busca una solución diplomática al conflicto.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Hegseth, ha declarado que los ataques de hoy serán los más duros contra Teherán. El propio Donald Trump ha expresado su disposición a dialogar con las autoridades iraníes, a pesar de las amenazas provenientes de Teherán, que advierten sobre posibles represalias.
El senador republicano Marco Rubio ha recordado un discurso que pronunció en 2015, en el que ya advertía sobre los peligros del programa de misiles y la política nuclear iraní. Rubio ha afirmado que el objetivo de la actual misión es destruir los misiles y la marina iraníes.
Italia, Alemania e Inglaterra están colaborando para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio marítimo internacional. La tensión en la región sigue en aumento, y la comunidad internacional observa con preocupación la escalada de hostilidades.
Expertos como Witkoff señalan que las pruebas disponibles sugieren que Teherán no está interesado en una resolución diplomática, aunque Trump se mantiene abierto a la negociación.
