El organismo regulador británico Competition and Markets Authority (CMA) ha detectado un aumento del 63% en los precios promedio de los servicios veterinarios en el Reino Unido entre 2016 y 2023, una subida significativamente superior a la tasa de inflación. Ante esta situación, la CMA ha llevado a cabo una investigación formal a nivel nacional sobre el sector y próximamente publicará un informe final con propuestas de cambios en el funcionamiento de las clínicas veterinarias.
Mientras tanto, numerosos veterinarios han expresado a la BBC su preocupación por la presión para generar beneficios, especialmente ante una base de clientes cada vez más reducida. En 2013, solo el 10% de las clínicas veterinarias en el Reino Unido pertenecían a grandes grupos corporativos. Actualmente, esta cifra ha aumentado al 60%.
Claire Batty, propietaria de una clínica veterinaria en las afueras de Whalley, Lancashire, desde 2023, relató haber dejado una de las grandes empresas del sector debido a la presión por “no generar suficientes ingresos”, según le indicaron desde la dirección.
Muchos dueños de mascotas sospechan que esta concentración empresarial está impulsando el aumento de los precios. Sin embargo, Rob Williams, presidente de la British Veterinary Association (BVA) –que representa tanto a los grandes operadores como a los veterinarios independientes–, considera que es “una simplificación excesiva atribuir la subida de precios a un único factor”.
Williams y las propias cadenas veterinarias explican que el aumento de los precios se debe, en parte, a la creciente demanda de tratamientos de alta tecnología para animales, que implican costes elevados. Algunos sugieren que los propietarios de mascotas deberían considerar si siempre es apropiado optar por el tratamiento más caro y también evaluar si la elección de una raza específica podría aumentar sus gastos.
Lo que parece innegable es que los precios son altos y muchas personas tienen dificultades para afrontarlos. La cuestión que surge es qué medidas, si las hay, se pueden tomar para reducirlos.
