Por JOSH BOAK
WASHINGTON (AP) — El gobierno de Estados Unidos inició el miércoles una nueva investigación comercial sobre la manufactura en el extranjero, tras la anulación por parte de la Corte Suprema de los aranceles previamente impuestos por el presidente Donald Trump, los cuales se justificaban alegando una emergencia económica.
Tanto Trump como su equipo han manifestado su intención de compensar los cientos de miles de millones de dólares en ingresos perdidos a raíz de la decisión del máximo tribunal en febrero, utilizando diferentes leyes para establecer nuevos aranceles.
En este caso, el gobierno está abriendo investigaciones en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, lo que podría resultar en la imposición de nuevos impuestos a las importaciones. Sin embargo, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró en una conferencia telefónica con periodistas que no anticiparía los resultados del proceso.
“La política general permanece inalterada; las herramientas pueden variar dependiendo de… las decisiones judiciales y otros factores”, explicó Greer, subrayando que el objetivo principal es proteger los empleos estadounidenses.
El inicio de este proceso para reemplazar los aranceles anteriores de Trump podría replicar gran parte de la incertidumbre que afectó a la economía mundial el año pasado. Los aranceles —ahora anulados— condujeron a la creación de nuevos acuerdos comerciales con socios de Estados Unidos, y no está claro cómo un nuevo conjunto de impuestos a las importaciones podría afectar a dichos acuerdos. Greer aseguró que los acuerdos comerciales se mantienen por sí solos y son independientes de la nueva investigación.
La implementación de estos nuevos aranceles podría coincidir con la guerra en Irán y las elecciones de medio mandato, en las que los candidatos demócratas se enfrentan a los aliados republicanos de Trump, destacando el derecho del público a recibir reembolsos de los aranceles tras la decisión de la Corte Suprema.
Greer indicó que la investigación examinará el exceso de capacidad industrial y el apoyo gubernamental, que podría otorgar a las empresas extranjeras una ventaja injusta sobre las compañías estadounidenses.
Los países sujetos a la investigación incluyen China, la Unión Europea, Singapur, Suiza, Noruega, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán, Bangladesh, México, Japón e India. El gobierno también busca identificar superávits comerciales persistentes con Estados Unidos, así como políticas como subsidios y la supresión de salarios.
Además, el gobierno ha iniciado una investigación en virtud de la Sección 301 para prohibir la importación de bienes fabricados con trabajo forzado.
Greer señaló que podrían realizarse investigaciones adicionales en virtud de la Sección 301 sobre temas como los impuestos a los servicios digitales, los precios de los medicamentos y la contaminación oceánica, entre otras posibilidades. El Departamento de Comercio también está llevando a cabo investigaciones comerciales separadas en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.
El gobierno se enfrenta a limitaciones de tiempo para completar sus investigaciones. Actualmente, se han impuesto aranceles del 10% a bienes fabricados en el extranjero en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, pero estos expiran después de 150 días, el 24 de julio. Trump ha expresado su intención de aumentar este impuesto a las importaciones al 15%, aunque aún no lo ha hecho.
Greer explicó que el gobierno está “tomando como punto de partida” el plazo de 150 días para la nueva investigación y que su objetivo es presentar a Trump “opciones potenciales” lo antes posible.
También indicó que las investigaciones serían independientes de los acuerdos comerciales anunciados el año pasado por Trump, que establecieron tasas arancelarias de referencia, lo que resultó en la imposición de tasas del 15% sobre bienes procedentes de la UE, Japón y Corea del Sur, entre otros lugares, y que posteriormente fueron anuladas por la Corte Suprema. No obstante, sugirió que estos acuerdos podrían tener cierta influencia.
“Mi impresión es que estos países siguen interesados en llegar a un acuerdo, y el presidente Trump también lo está”, comentó Greer, añadiendo que, dado que los aranceles están sobre la mesa, se tendrán en cuenta los compromisos asumidos por los países y la implementación de los acuerdos, ya que “podrían entrar en conflicto” con los requisitos del proceso de la Sección 301.
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La periodista de la AP Mae Anderson contribuyó a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
