Investigadores del Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL) y colaboradores internacionales han descubierto más de 2.3 millones de secuencias de ADN regulatorio conservadas en 314 genomas de plantas, provenientes de 284 especies diferentes. Este hallazgo, publicado en la revista Science, arroja luz sobre los misterios de la evolución vegetal y desafía la creencia previa de que la conservación del ADN regulatorio era inexistente en las plantas.
El equipo de investigación, que incluye a científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Laboratorio Sainsbury de la Universidad de Cambridge y el CSHL, desarrolló una nueva herramienta computacional llamada Conservatory para identificar estas “secuencias conservadas no codificantes” (CNS). La clave del éxito radicó en examinar y comparar el orden y la composición de todos los grupos de genes a pequeña escala, desde un ancestro hasta el siguiente, a través de cientos de genomas.
Sorprendentemente, algunas de estas CNS datan de antes de la división entre las plantas con flores y sus ancestros no florales, hace más de 400 millones de años. Anat Hendelman, coautora principal del estudio y postdoc del CSHL, se mostró asombrada por la cantidad de CNS que han persistido a lo largo del tiempo.
Este descubrimiento abre nuevas vías para comprender la regulación genética en las plantas y su evolución a lo largo de escalas de tiempo geológicas. La investigación destaca la importancia de la conservación de la diversidad vegetal, ya que incluso las especies silvestres pueden contener información genética crucial para el futuro.
