Los medicamentos agonistas del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) han ganado popularidad tanto para el tratamiento de la diabetes tipo 2 como para el control del peso. Recientemente, la FDA aprobó una versión en píldora del semaglutide (Wegovy), siendo la primera de su tipo en Estados Unidos autorizada para el manejo del peso. Sin embargo, ya existía una píldora de semaglutide, Rybelsus, disponible desde 2019 para tratar la diabetes.
Estos medicamentos funcionan imitando a la hormona GLP-1, que se produce en el intestino delgado y tiene varias funciones importantes: ralentiza el vaciado del estómago, regula la liberación de glucosa en la sangre, estimula la liberación de insulina y promueve la sensación de saciedad. Al unirse a los receptores GLP-1 en las células, estos medicamentos ayudan a controlar el azúcar en la sangre y a reducir el apetito, lo que puede contribuir a la pérdida de peso.
Aunque inicialmente se utilizaron para tratar la diabetes tipo 2 (la primera aprobación de la FDA fue en 2005), los GLP-1 han demostrado ser efectivos también para el control del peso. Muchos pacientes prefieren la administración en píldora en lugar de las inyecciones, según la Dra. Melanie Jay, de la NYU Grossman School of Medicine.
Estudios recientes sugieren que, si bien la pérdida de peso puede mantenerse con dosis más bajas de inyecciones de GLP-1, las personas que interrumpen el uso de estos medicamentos pueden recuperar hasta el 60% del peso perdido, según un nuevo análisis. No obstante, la persistencia en el uso de estos medicamentos para la pérdida de peso casi se ha duplicado.
